LUZ AZUL Y ENVEJECIMIENTO DE LA PIEL

LUZ AZUL, LA NUEVA ENEMIGA DEL ENVEJECIMIENTO PREMATURO

por Pilar Alamillo
LUZ AZUL, LA NUEVA ENEMIGA DEL ENVEJECIMIENTO PREMATURO

¿Qué es la luz azul?

De todas las radiaciones que emite el sol, de las que más se habla son de las radiaciones ultravioleta y también, desde hace un tiempo, de los infrarrojos. Hoy queremos hablaros de las únicas radiaciones que son visibles al ojo humano, es decir nosotros solo podemos ver aquello que está comprendido entre las longitudes de onda 400 nm (nanómetros) y 700 nm. Todas las radiaciones que se encuentran en ese rango el ojo humano es capaz de percibirlas y por eso se llama espectro visible. Aquí encontramos la luz azul, verde, naranja, roja... y de todas ellas nos centraremos en la luz azul porque está relacionada con el envejecimiento prematuro.

La luz azul-violeta, tiene una longitud de onda que va desde los 400 nm a los 500 nm, es emitida por la radiación solar, pero también por las pantallas de los móviles, ordenadores e incluso algunas bombillas LED, y se ha comprobado que es una de las responsables de acelerar los procesos de envejecimiento de la piel. 

Antes de que cunda el pánico, os adelantamos que la luz azul emitida por los dispositivos electrónicos NO va a ser la principal responsable del envejecimiento de la piel.

Por el contrario, la luz azul de origen solar SI contribuye en mayor medida al fotoenvejecimiento prematuro de la piel.
Sea cual sea el origen de la luz azul, debemos protegernos de ella para evitar daños en la piel.

¿Qué hace la luz azul en nuestra piel?

Se ha relacionado con:

- Aumento de la sequedad de la piel

- Favorece la aparición de manchas

- Acelera la formación de arrugas. 

Por ello se hace imprescindible protegernos de ella, y así evitar y retrasar la aparición de signos del envejecimiento. ¡Envejecer hay que envejecer, pero no lo hagamos antes de tiempo! 

¿Cómo podemos protegernos?

Antioxidantes, antioxidantes y más antioxidantes: vitamina C, vitamina E o niacinamida son los más comunes.

De nada sirven los protectores solares que bloquean la radiación UV, a menos que lo especifique. Estos filtros están diseñados para protegernos de las longitudes de onda entre 280 y 400nm y la longitud de onda de la luz azul-violeta está entre 400 y 500nm.

Algunos ejemplos de productos con función antioxidante son:

        

Aclaración:

Hay que saber que no toda la luz azul es mala, alguna incluso potencia los efectos de los cosméticos, y una determinada longitud de onda y un determinado tiempo está especialmente indicada para combatir el acné y sus marcas.  

 

Si no sabes qué producto necesitas... ¡haz nuestro skintest o envíanos un email y te ayudamos a elegirlo según tu tipo de piel y preocupaciones! 

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