Qué es la rosacea y cómo tratarla

¿QUÉ ES LA ROSÁCEA Y CÓMO TRATARLA?

por Doctora Pilar Ballestero Fernandez
¿QUÉ ES LA ROSÁCEA Y CÓMO TRATARLA?

Piel seca, adolorida, brotes inexplicables y una batalla en curso con el cuidado de la piel son solo alguno de los síntomas a los que se enfrenta diariamente la gente que lucha contra la rosácea. Pero, ¿Qué es realmente la rosácea? ¿Por qué aparece? ¿Qué puedo hacer si tengo rosácea?

Para responder a todas nuestras preguntas, hablamos con la Dra. Pilar Ballestero Fernandez, especializada en medicina de familia en el hospital Gregorio Marañón y con Máster en Medicina Éstetica por la Univerdad de Alcalá. 

¿Qué es la rosácea?

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica y recurrente con diferentes manifestaciones de predominio en área centrofacial, más común en sexo femenino y piel clara, afectando a adultos de edad en torno a 20-50 años, con una prevalencia en torno a un 6% de la población adulta.

En general es de curso benigno, pero el componente estético puede suponer importante afectación en la calidad de vida de la persona, en el bienestar social, emocional y ocupacional.

 

¿Por qué aparece?

La etiología de la enfermedad no está clara, aunque si se han demostrado diversos factores predisponentes y desencadenantes, se asocia con factores genéticos, alteración en la respuesta inmunológica, procesos infecciosos, alteraciones vasculares (que favorece inflamación y angiogénesis), y los efectos de la luz ultravioleta. Como factores desencadenantes se han identificado cambios de temperatura intensos, ansiedad, estrés, alcohol, alimentos y algunos fármacos.

 

¿Qué puedo hacer para saber si las rojeces que tengo corresponden a esta enfermedad?

El diagnóstico es clínico, generalmente no se necesita realizar ninguna prueba complementaria y es tu médico o dermatólogo quien debe diagnosticarla.

 

¿Cuáles son las características de una piel con rosácea?

Las lesiones de rosácea suelen distribuirse simétricamente y se localizan fundamentalmente en región centrofacial de la cara: mejillas, nariz, frente, mentón y glabela. También suele haber afectación ocular. Los signos característicos son eritema, episodios de rubefacción (flushing), telangiectasias (vasos sanguíneos cutáneos dilatados y visibles), edema, pápulas, nódulos y pústulas sin comedones. Los síntomas son variables en intensidad y duración, y evoluciona con periodos de exacerbación y remisión, pero con el paso del tiempo las lesiones tienden a cronificarse.

 

¿Hay distintos tipos de rosácea?

Se clasifica en 4 subtipos dependiendo de la clínica predominante:

- Rosácea eritemato-telangiectasica: predominan el flushing, el eritema y telangiectasias

- Rosácea papulo- pustulosa: forma clásica más frecuente en mujeres de mediana edad

- Rosácea fimatosa: engrosamiento de la piel, da aspecto nodular irregular, se debe a hiperplasia sebácea con fibrosis.

- Rosácea ocular: Cursa con molestias oculares

 

¿Qué puedo hacer si me han diagnosticado rosácea?

Es importante conocer la enfermedad para aplicar las medidas más adecuadas y planificar el tratamiento individualmente con la persona. No existe un tratamiento curativo de la rosácea, la finalidad es buscar la mejoría o desaparición de lesiones, evitar la progresión de la enfermedad y mejorar aspecto estético de la persona.

 En cuanto a los productos cosméticos (maquillajes, cremas hidratantes y tónicos) se deben evitar los que tengan hammamelis, fragancias, alcohol y también evitar los que tengan irritantes como acetona, propilenglicol, laurilsulfato, benzalconio, alfa-hidroxiácidos, mentol, urea, PABA, alcohol bencílico, alcanfor, lanolina, cinamatos, formaldehído, ácido sórbico.

El tratamiento consiste en combinar unas medidas generales y otras medidas farmacológicas para el alivio sintomático. Además, las personas que sufren eritema centrofacial y telangiectasias tienen una especial sensibilidad facial que les dificulta tolerar cosméticos y medicaciones tópicas, la piel tiene alterada la función barrera, con un aumento de pérdida de agua a través de la epidermis, produciéndose sequedad cutánea.

En cuanto a las medidas generales se incluyen:

-        Evitar e identificar los factores agravantes,

-        Evitar ingesta de comida picante,

-        Abandono tabáquico,

-        Hidratación frecuente con emolientes, mayor en invierno,

-        Higiene facial diaria, realizándose con suavidad y con las manos.

-        Evitar productos irritantes como tónicos y exfoliantes,

-        Aplicar diariamente protector solar, al menos un SPF30 y que proteja tanto UVA como UVB.

-        Se puede intentar camuflaje cosmético de las lesiones usando una base verde para disminuir el eritema facial, y un maquillaje compacto encima.

Cuando estas medidas no son suficientes se pasará a valorar tratamiento farmacológico (tópico o sistémico) u otros recursos terapéuticos como el láser.

Dejar un comentario
Deja su comentario
Por favor haz login para publicar un comentario.

Menú

Ajustes

Crear una cuenta gratuita para guardar tus favoritos.

Registrarse

Crear una cuenta gratuita para usar listas de deseos.

Registrarse